2/10/08

El chalequito de Fito

Le hemos comprado a Fito dos jerseys para que no pase frío este año: uno rojo y otro negro. Y un impermeable porque le fastidia mucho mojarse (ha salido delicaíto el perrito).

El impermeable le está perfecto porque es abierto y se cierra con correítas, pero los chalequitos... No es que le estén chicos, al contrario, le están como un guante. Pero ese es precisamente el problema. Que le están tan como un guante que cuando le empiezas a poner uno, empiezas por el cuello, las patitas delanteras, estiras por el lomito, y luego... luego... ves los agujeracos para las patas traseras, y las patas traseras, y sí, los agujeracos caen en su sitio, pero ¿cómo le metes las patitas dentro? Habría que partírselas para conseguirlo, y como que no.

Así que se lo dejamos a la mitad, pero bueno, no le queda mal, no? AUNQUE... Si os fijáis en la cara del Fito en las dos últimas fotos, veréis que es la misma la misma expresión que ponía yo de enana cuando la mamma me encasquetaba un jersey de lana (los odio a muerte):




¡Pero qué dos cosas tan lindas! Jamás, en mi anterior vida odia-bichos, pensé que podría enchocharme tanto con dos perrines.

Hasta que conocí a Jara, claro, pero como ella era de mi novio (el de entonces) y la veía menos que a estos dos, no llegué a estos grados de gilipollez.

*Jara era igual que ésta de abajo, pero ahora ya no estará viva, en el 92 tenía año y pico...

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