28/10/08

Lo que sale no entra

Tres horas de capítulos de Sex and the City nos chupamos anteayer con mi jodida gripe; tres horas sin echarles cuenta a estos dos, que suelen enroscarse debajo del horno, junto a la despensa donde saben que está su comida.

Y cuando por fin me levanto y voy a la cocina me encuentro ESTO:



Fito había descorrido la puerta de cristal, y se había salido por la reja (cerrada a cal y canto) y luego pareció decidir que ÉL NO CABE POR LA REJA. Eso una vez fuera, claro.

Al final, después de nosecuanto tiempo esperando para que le abriésemos, mientras me daba la vuelta para buscar la llave resolvió no esperar más y se escurrió de nuevo por la reja, para adentro esta vez.

Quien le puso el apodo de Houdini (la madre que me parió fue) dio en el clavo!

Aprovechando hasta el último rayito de sol


Yo huyendo de él, y estos tres (Mickey auch) que si pudieran dormían abrazados al sol como si fuese un oso de pecluche.

24/10/08

Otro cuadro que se va...


Bueno, aún no, que antes se tiene que secar XDD

21/10/08

¿Alguien me lo explica? PUPPIESSSSSSSSSSSSS!!!!!!!!!

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15/10/08

Últimas noticias:

Fito está muy creído con su chalequito rojo, se cree la Beckham (en guapo):



Wonka pasa de lo que es fashion, a él le interesa lo que es comestible, y no duda en volverse bípedo para alcanzarlo:


2/10/08

El chalequito de Fito

Le hemos comprado a Fito dos jerseys para que no pase frío este año: uno rojo y otro negro. Y un impermeable porque le fastidia mucho mojarse (ha salido delicaíto el perrito).

El impermeable le está perfecto porque es abierto y se cierra con correítas, pero los chalequitos... No es que le estén chicos, al contrario, le están como un guante. Pero ese es precisamente el problema. Que le están tan como un guante que cuando le empiezas a poner uno, empiezas por el cuello, las patitas delanteras, estiras por el lomito, y luego... luego... ves los agujeracos para las patas traseras, y las patas traseras, y sí, los agujeracos caen en su sitio, pero ¿cómo le metes las patitas dentro? Habría que partírselas para conseguirlo, y como que no.

Así que se lo dejamos a la mitad, pero bueno, no le queda mal, no? AUNQUE... Si os fijáis en la cara del Fito en las dos últimas fotos, veréis que es la misma la misma expresión que ponía yo de enana cuando la mamma me encasquetaba un jersey de lana (los odio a muerte):




¡Pero qué dos cosas tan lindas! Jamás, en mi anterior vida odia-bichos, pensé que podría enchocharme tanto con dos perrines.

Hasta que conocí a Jara, claro, pero como ella era de mi novio (el de entonces) y la veía menos que a estos dos, no llegué a estos grados de gilipollez.

*Jara era igual que ésta de abajo, pero ahora ya no estará viva, en el 92 tenía año y pico...