25/9/08

Las mascotas van al cielo

Y nosotros nos quedamos aquí un ratito más, echando de menos el ruido de sus patitas en el suelo, y sus lametones, y cómo se enroscan cerca nuestra, y cómo nos buscan para pedirnos mimitos.

Mi amigo Cannonball tenía una gatita blanca preciosa, que se murió de leucemia; ahora, pasado el tiempo de luto, otra gatita ha llegado a su casa: una a la que le hacía mucha falta, porque la encontraron en la calle, recién nacida, huérfana, y con las patitas mordidas por las ratas.
Aún no he visto foto, pero me ha enseñado algún gatín parecido en la web y parece que también es monísima. (Cannon, vas a tener que proteger su honor con espada laser Jedi lo menos, porque los gatos se la van a rifar).

Y mientras unos llegan, otros van.

Ayer tarde mi prima tuvo que sacrificar a su Curro, que ya tenía 17 añazos y ha vivido muy buena vida, pero que ya tenía que irse. Y hoy la he escuchado por teléfono, llorando como una magdalena, contándome entre sollozos lo que echa de menos a su Curro trasteando por la casa. Y me decía: "Yo sabía que esto iba a ser malo, pero es MUCHO PEOR..."

Cuando me he dado cuenta estaba yo llorando también, y miraba a estos dos y pensaba: "Ay madre, y yo voy a pasar por eso dos veces!!!"

Y me he dado cuenta de que nunca voy a ser más feliz que ahora. No digo que no vaya a ser feliz en el futuro, ojo, sólo digo que no MÁS. Y que tengo que aprovecharlo. Y los perrines. Y Mickey.

Y no preocuparnos por tonterías ni por problemas imaginarios (encima ajenos, manda huevos).

A los que tenéis mascotas, a los que habéis tenido, a los que las tendréis:

Yo no sé si Dios existe ni me importa, porque si existe no quiere que lo sepa, pero algo sí sé:

LAS MASCOTAS VAN AL CIELO porque... ¿Conocéis otro sitio mejor para ellas? ¿Y conocéis alguien que merezca más estar allí?

Ea mierda, ya estoy llorando otra vez!

2 comentarios:

Cannonball dijo...

El duelo por los amigos perdidos es duro, pero al final te acabas quedando con todos los buenos momentos vividos y una parte de su esencia impregnada en la tuya... aunque echarles de menos es inevitable

Malorie Knox dijo...

Mickey, que es muy práctico, dice que lo mejor es tal como se te muere uno ir a por otro, así estás tan ocupado con evitar que se te coma las cosas que no te da tiempo de llorar por el uno... Y así no ves su camita o sus cuencos vacíos.

Yo opino que el duelo hay que pasarlo, y no enmascararlo.

En fin... Chin chin por nuestras preciosas mascotas: las que están y las que estuvieron.