¿Quiénes se pasan toooodo el día tirados, tras casi asesinar a una damita de noche floreciente a base de comerse su tierra y sus raíces?
¿Y quién, en cuanto nos damos la vuelta, se sube a las sillas, sofás, y hasta a la cama, para calentarse el culo, y encima se deja olvidada la prueba del delito?
En la imagen, una de las sillas de la cocina.
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