
Esa puerta da al pasillo que da a nuestro dormitorio. Esa foto es del sábado pasado, a las siete y media de la mañana. Yo me levanto, despierto a los perritos, veo una flecha negra salir disparada al ritmo del tocotóm tocotóm de sus patas, oigo un frenazo (ñiiiiiiiiiiiic!) y me lo veo plantado esperando a que Mickey se levante.
Wonka no, Wonka lo acompaña a regañadientes (tiene más sueño a esa hora) y abandona su puesto cuando me oye prepararme el desayuno (su gran amor, la comida).
No hay comentarios:
Publicar un comentario