14/7/08

Pobre perrito vecino


No sé cómo se llama (conozco a algunos perritos de vista, a otros de nombre, y a la mayoría de los vecinos humanos ni de vista), pero sé lo que le hacen muy a menudo: Se van y lo dejan fuera. No me refiero a unas horitas durante el día, no. Me refiero a toda la tarde, toda la noche y toda la mañana. Hasta que les sale de los cataplines, vaya.

Esta foto es del domingo pasado; el pobre perrito se pasó la mañana llorando delante de la puerta de su casa, queriendo entrar. Los dueños se habían largado el Sábado por la tarde. Si no fuera tan refunfuñón con Wonka y Fito (que lo es) lo habría recogido en mi casa un par de días, para que se acojonaran a la vuelta.

Pero como en el fondo soy buena hasta con los indeseables, lo único que hice fue salir, darle una chuchería y hacerle la foto.

Algún día, con mala suerte, le atropellará un coche, o algo. Y entonces los propietarios lo mismo se echan a llorar diciendo: "Ay, con lo que yo quería a mi perro...!"

3 comentarios:

Carlos dijo...

Tu perro Wonka ya le podía echar cojones por una vez a un perro, sobre todo si es tan chico como ese, y decir "aquí mando yo" y ya verás cómo no refunfuñaba tanto y le podías dar un susto a los desalmaos esos. Yo creo que Wonka es MUY gay.

Malorie Knox dijo...

Mi perro Wonka lo que tiene es una paciencia de santo, pero cuando tiene que echar cojones los echa (y muchos gays también, y muchas mujeres).

Tenías que haberlo visto con un labrador alemán mu pendenciero que nos encontramos. Te habrías asustado de ver a esa mole (mi perro) con todos los pelos del cuello y del lomo erizados y ese gruñido que le salía del fondo de la garganta y que no vaticinaba nada bueno.

Afortunadamente el dueño del otro también se dio cuenta y salió por patas antes de que la cosa fuese a más.

Nos días....!

Carlos dijo...

Claro, se puso así, pero lo que no sabes es que el motivo en realidad era que quería era encularlo. Buenos díasssss.