7/3/08

La crueldad de la realidad supera la ficción

Guillermo Vargas Habacuc —grábense bien el nombre—, un costarricense de esos a los que les gusta autodenominarse “artista”, capturó y ató a un perro callejero en una galería de Managua, Nicaragua, dejándolo sin agua ni comida hasta que murió de hambre. El nombre del perrito era Natividad.

Para leer más y ver cómo puedes ayudar, clikea AQUÍ


No hay comentarios: